jueves, 21 de marzo de 2013
miércoles, 20 de marzo de 2013
Land Raider Cruzado "Vae Victis" y Land Speeder "Halcon 1"
Aquí mis nuevas adquisiciones... La calidad no es la mejor, pero cuando tenga una cámara decente las cambio y ademas añado las fotos del ejercito entero...
martes, 19 de marzo de 2013
Supremo Gran Maestre del Capitulo Alrik Arduin
Actual Señor del Capítulo de los Ángeles Olvidados. No se sabe nada de el
anteriormente al M37, momento en el que se hizo cargo del mando del
capítulo. Pero desde entonces a comandado a los Ángeles Olvidados
de forma efectiva e implacable, llevando a sus hombres de victoria en
victoria. Es un personaje oscuro, pero se ha revelado como una de las
mayores esperanzas del Imperio.
Historia
no oficial: Alrik Arduin es en realidad el gran primarca de la perdida Segunda Legión. Antes incluso de los acontecimientos ocurridos
durante la Herejia, Alrik fue acusado falsamente de traidor al
Emperador por Lion por los acontecimientos acaecidos durante la
anexión del planeta Kaladrian, cerca del halo de estrellas. Alrik supo después, durante la herejía, que fueron los Portadores de la Palabra los que lo tramaron todo. Lucho contra las fuerzas traidoras con las pocas tropas
que se negaron a ser reasignadas a otras legiones y le permanecieron
fiel, siempre con la duda sobre la lealtad de Lion. Hizo esas
acusaciones por el bien del Imperio o fueron fruto de la
conspiración. Alrik siguió investigando a los Ángeles Oscuros, y
cuando vio que tomaron parte del emperador se le disipo toda duda,
hasta que ocurrió la catástrofe de Caliban. Las dudas volvieron, y
ya pasada toda la guerra y con la desaparición paulatina de los
primarcas, se adentro en la sala del trono dorado sin ser detectado y
allí recibió las ultimas ordenes de su amado padre, quien se dio
cuenta que su hijo no era un traidor. Salio de allí con el único
propósito de defender al Imperio desde el anonimato, pues ya no
necesitaban primarcas, sino héroes de carne y hueso que realzaran la
poca esperanza que le quedaba a la humanidad. El esperaría la vuelta
de sus hermanos y los conduciría en la ultima batalla contra el
Caos. Pero aun perdura en su alma la duda sobre Lion, pues la
información que a logrado recabar no hace mas que echar mas
oscuridad sobre el tema.
Comportamiento
Son
un Capítulo aun mas reservado si cabe que los Ángeles Oscuros y
evitan colaborar con el resto de fuerzas Astartes. Su fuerza de
bibliotecarios es muy escasa, y raramente pueden desplegar un
bibliotecario en cada fuerza de combate. Debido a su numero son
capaces de desplegar una gran cantidad de tropas, aunque suelen
operar en grupos reducidos y solo las reúnen en ocasiones de extrema
necesidad debido a la intensa vigilancia que la Inquisición mantiene
sobre ellos. Se especula que su numero puede llegar a superar los
diez mil efectivos, superando a las antiguas legiones, así que sea
quien sea el que los protege dentro del seno del Imperio, sabe que
puede disponer de la mayor fuerza de combate unificada de la galaxia.
Debido
a su naturaleza errante, prefieren las tácticas de ataque quirúrgico
con despliegues en Cápsulas y Exterminadores y ataques relámpago
con escuadrones de Motoristas y Land Speeder. Estas tácticas hacen
que la batalla sea encarnizada y frenética, pero rápida, pudiendo
redesplegarse después en otro teatro operativo.
Son
un capitulo que lucha sus batallas solo, y que jamas pide apoyo a
ningún otro capitulo. Sin embargo, acude en ayuda de quien lo
necesita y al contrario que el resto de capítulos no perdonados, la
caza de los caídos no es su máxima prioridad. No se sabe a ciencia
cierta cual es el motivo, ya que, aunque el circulo interior lo
niegue entre sus filas, los Ángeles Olvidados son poseedores del
“Secreto. Se dedican a perseguir a los enemigos del emperador, a
combatirlos allá donde vayan, llegando a adentrarse en el ojo del
terror en varias ocasiones persiguiendo a su presa y saliendo
totalmente victoriosos y sin un atisbo de corrupción en sus almas.
Son tambien una valiosa fuerza de defensa, ya que gracias a su
numero, experiencia, resistencia y velocidad son capaces de aportar
su valioso apoyo en cualquier parte del imperio, de hay que hayan
luchado contra todas las Cruzadas Negras que se han lanzado contra el
imperio y en casi todos los conflictos importantes desde su
fundación.
Conflictos
Conocidos
Cruzadas
Negras: desde la 6ª hasta la actual 13ª
Guerra
de Badab: Capitulo “Oficial” Completo
Cruzada
de los mundos de Sabbat: Ala de Condenación “Oficial”
3ª
Guerra por Armaggedon: 4 Compañias
Cruzada
de Damocles: 2 Compañias
Cruzada
Helicana: 7 Compañias
2ª
Guerra Tiránida: Capitulo “Oficial” Completo
3ª
Guerra Tiránida: Capitulo “Oficial” Completo
Asedio
de Vraks: 1 compañía
Guerra
contra el Waaagh Garaghak: Capitulo “Oficial” Completo
Renacimiento
Cuando
Martiax murió, el capítulo no supo a quien elegir como sustituto
debido a su corta vida, y durante 400 años el capítulo estuvo sin
un mando claro y las compañías actuaron de forma independiente. A
finales del M36 durante una reunión del capitulo entero para elegir
de una vez por todas al Señor del Capitulo, una nave enorme, una
antigua barcaza de batalla de la época de la Gran Cruzada, apareció
en los monitores. Cuando se acercaron observaron el nombre inscrito
en blanco sobre el negro casco: “Castigo Eterno”. La gran barcaza
envió una pequeña nave de embajada y hubo una reunión entre las
dos partes. Nadie sabe de lo que hablaron y quienes son los
propietarios de dicha nave, pero fuese lo que fuese, desde aquel día
el capítulo cambio sus colores sustituyendo el azul por el negro, se
empezaron a ver bibliotecarios, aunque escasos, entre sus fuerzas y
se rebautizaron como los Ángeles Olvidados. También desde aquel día
han sido gobernados por el actual Señor del Capítulo Alrik Arduin,
demostrando ser un general excelente y un más que extraordinario
guerrero. También desde aquel día se han dedicado tambien a la caza
de los caídos (a pesar de que extrañamente no es su prioridad),
aunque se sabe que los Ángeles oscuros no han sido los que les han
revelado el secreto. El Ala de Condenación y el Ala de Halcón se
han convertido en compañías tan grandes como capítulos, aunque
actúan en grupos del tamaño estándar repartidos por toda la
galaxia a la caza de los enemigos del Imperio.
Comienzos
El
capitulo entro en acción por primera vez a mediados del M36 con el
nombre de los Ángeles Celestiales. Fueron desplegados en un sistema
cercano de ojo del terror para detener a una partida de guerra de
Marines espaciales del Caos de los Lobos Oscuros de Skyrar que
operaba en la zona. Cuando entraron en contacto con los traidores en
el segundo planeta del sistema Jaggafall, inmediatamente se lanzaron
al ataque. Mientras las Barcazas de Combate entablaban combate con la
flota enemiga, el señor del capitulo Martiax lideró a su capitulo
en un asalto orbital contra las huestes del Caos que atacaban la
ciudad colmena principal del planeta. Los regimientos de defensa de
la guardia imperial que ya estaban al limite de su resistencia, redoblaron sus esfuerzos al ver los haces de luces descendiendo desde el cielo e impactando
entre los herejes. Los Ángeles Celestiales
crearon un perímetro de contención y pararon en seco la carga
traidora. Poco después los cazas atmosféricos aparecieron en los
cielos y empezaron a bombardear con precisión quirúrgica las
posiciones enemigas. Las Thunderhawk desembarcaron en la retaguardia
al Ala de Halcón y estos comenzaron a asaltar las posiciones
artilleras. El Ala de Condenación pareció teletransportada rodeando
a la élite que protegía al Señor del Caos y los empezó a eliminar
sistemáticamente liderados por el implacable Martiax. Los dos
señores se encontraron en medio del frenético combate y sin mediar
palabra empezaron a intercambiar tajos y fintas. El combate fue muy
igualado al principio, pero la falta de experiencia de Martiax se
empezó a notar frente al ya curtido Señor del caos. Cada vez le
costaba mas detener los ataques y llego un momento en el que estaba
luchando por su vida... El señor del caos, notando ya la flaqueza de
su enemigo se confió y se puso totalmente a la ofensiva, cosa que
aprovecho Martiax en cuanto pudo para desarmar a su enemigo y ponerlo
de rodillas de un cabezazo. El Señor del Capitulo alzo su hoja para
ajusticiar al hereje, pero de repente una espada apareció a través
de su pecho. Martiax se volvió y mato de un tajo al traidor que
había intentado matarlo, aunque le sorprendía enormemente que tal
herida no lo hubiera conseguido. Se volvió aun sorprendido para
acabar con lo que había empezado, pero el señor del caos había
aprovechado la distracción para recuperar su arma y cuando Martiax
se dio la vuelta este le decapito de un preciso barrido de su hacha.
Su cuerpo se desplomo sin vida al instante. Los exterminadores de su
guardia cargaron contra el comandante traidor y lo redujeron a una
pulpa informe a base de golpes de sus martillos y puños, vengando
así a su señor.
Fue
una batalla corta y sangrienta, pero no hubo demasiadas bajas entre
los Astartes. Pero cuando los apotecarios fueron a extraer los
órganos progenoidoes, quedaron sorprendidos. Algunos Astartes
presentaban heridas que los hubieran matado en el acto, como impactos
directos de cañones láser o cuerpos partidos en dos. Estos Marines
seguían conscientes aun habiendo perdido la mayor parte de la sangre
de su cuerpo, seguían respirando aun teniendo todos sus órganos
internos destrozados... Cuando los apotecarios iban a operarles las
extremidades se volvían a unir, los órganos se regeneraban al
instante y los huesos se soldaban en el acto. En menos de media hora
todos los Astartes heridos ya estaban totalmente curados.
Los
apotecarios que atendieron el cuerpo de su señor se frustraron al
ver que este era el único que no se recuperaba, y procedieron
doloridos a la extracción se su semilla.
El
capitulo quedo extrañado ante los acontecimientos ocurridos en
Jaggafall y los apotecarios se afanaron en comprender y estudiar el
“don” del que son poseedores. A lo largo de las siguientes
campañas descubrieron que la única forma posible de morir era que
les cortaran la cabeza o que les desintegraran completamente en el
acto. Experimentos posteriores demostraron que sus poderes no se
debían a ninguna mutación física y que tenían una resistencia
superior a la disformidad, pero no tenían control sobre ella, de ahí
la ausencia de bibliotecarios en el capitulo. A causa de esta
supuesta inmortalidad, el capitulo empezó a crecer por encima de los
limites permitidos y se vio obligado a desperdigar mucho las fuerzas
sobrantes con el fin de evadir los controles de la Inquisición. En
numerosas ocasiones se formularon peticiones de información al
Mechanicus, pero solo obtenían por respuesta envíos secretos de
equipo y vehículos, sobre todo armaduras de Exterminador y
Servoarmaduras del ultimo modelo con un refuerzo adicional en el
cuello: la MKVIII Errant. También recibían las naves necesarias
para mantener la movilidad de sus efectivos. Debido a esto los
Ángeles Celestiales sospechan no solo que saben lo que les ocurre y
por que, sino que también hay alguien mas poderoso dentro del
imperio que les ayuda en secreto y a fin de mantenerlos callados les
sobornan con el tan necesario equipo para su ascendente numero.
Creación
Los
Ángeles Olvidados son un Capitulo de Marines Espaciales creado
durante la 21ª fundación, la “Fundación Maldita”. El Adeptus
Mechanicus utilizo para su creación una semilla genética
desconocida y modificada con procedimientos que solo los
tecnosacerdotes conocen, y ocultan...
Cuando
el Adeptus Mechanicus anuncio a los Ángeles oscuros que el capitulo estaba emparentado con ellos. Estos los admitieron y compartieron con ellos la
organización y recursos, pero no les revelaron los secretos del
pasado que tanto les preocupan. Los Ángeles Celestiales se fueron
formando de entre los aspirantes de los mundos de reclutamiento de los capitulos hermanos y fueron
entrenados bajo tutela de estos. Es un capitulo sin planeta base, así que su flota es su casa capitular y llevan un sistema de reclutamiento muy parecido al de los Templarios Negros. Después de 500 años estuvieron
preparados y totalmente equipados por el Mechanicus, dispuestos a
demostrar su valía.
Furia Angelical
La noche había dado paso
a una mañana soleada, el cielo teñido de rojo, la tierra teñida de
sangre...
El capitán Raphael se
preguntaba cuando volverían a atacar los orkos, y cuanto tiempo más
aguantarían. Llevaban dos semanas resistiendo contra la interminable
marea verde, y hace poco se había perdido la conexión con la flota.
Hasta ahora les habían mantenido a raya con fuego sostenido de
bolter, pero las municiones empezaban a escasear y pronto se verían
involucrados en un cuerpo a cuerpo brutal en el cual si que tendrían
bajas autenticas.
Raphael activo sus armas,
y el martillo trueno y el escudo tormenta zumbaron y destellaron con
leve fulgor azul. Sus hermanos tambien estaban ya revisando sus armas
ante el inminente ataque que se avecinaba, ya precedido por un
ensordecedor coro de rugidos y redoble de tambores. Las escuadras
devastadoras Astayl y Traliwan ya tenían dispuestas sus armas
pesadas en los diferentes balcones del templo. Las escuadras de
asalto Mundar y Paltor, ya desechados los retropropulsores por falta
de combustible, aguardaban entre los escombros preparados para
contraatacar en el momento adecuado y añadir su gran experiencia en
el cuerpo a cuerpo a la lucha. Las escuadras tácticas aguardaban
atrincherados en sus posiciones, observando el horizonte con actitud
solemne, sabiendo que su destino podía estar cerca.
Un sonido ya familiar
empezó a sonar en el aire, y nadie se extraño cuando multitud de
explosiones empezaron a rodearles desparramando tierra, escombros y
asfalto por igual.
- Suerte que los orkos no son conocidos por su puntería- comento el sargento Tumiel.
- Solo lo hacen para impresionar, aparte de que les gusta como suenan las armas al disparar...- le respondió el sargento Orotiel a través del comunicador.
- En eso ultimo nos parecemos bastante ¿no creéis?- dijo con tono burlón Traliwan mientras miraba impaciente a través de la mirilla de su bolter pesado.
- Espero que tu puntería al menos sea mejor que la suya- comento tambien de broma Tumiel, aunque sabia perfectamente que Traliwan era el mejor tirador de la compañía.
- ¿Dices entonces que todas las veces que te he salvado la vida han sido por gracia divina?- Contesto el Sargento devastador.
- No, solo digo que tienes mas suerte que un Ratling al que invitan a un banquete- Dijo Tumiel mientras el comunicador se inundaba de carcajadas.
- Hermanos atentos por favor, los orkos están cerca. No nos podemos distraer- dijo Orotiel intentando que sus hermanos se concentrasen en la misión.
- Haced caso a vuestro hermano, aunque si practicase con la espada mas que con los libros no tendríamos que recogerle siempre de entre los cadáveres- comento Paltor mientras se quitaba de encima un trozo de escombro que por un momento le había sepultado. Se oyó el inconfundible gruñido de Orotiel por el comunicador.
Todos se callaron cuando
una lluvia de proyectiles directos barrio las posiciones Astartes.
Todos se pusieron a cubierto mientras los devastadores buscaban el
origen de tal andanada.
- Saqueadores en el edifico D4K Oeste, azotea, escuadras apunten- Dijo Astrayl mientras apuntaba con su signum a dicha posición.- ¡Fuego!
Inmediatamente una mezcla
de proyectiles explosivos y de energía barrieron la posición
designada con una precisión mortal. El edificio acabo derrumbándose
ante tal acometida, con los orkos aun en el interior. Esto provoco un
sonido muy diferente al esperado de un edifico cayéndose, ya que fue
un enorme rugido el que surgió de entre los escombros. Al instante
ese rugido rodeo a los Marines por todas las direcciones.
- Hermanos... aquí vienen. Creo que no hace falta deciros lo que tenéis que hacer, ya sois mayorcitos- Dijo el capitán mientras subía por un escombro y se colocaba erguido delante de todos sus hombres. Su armadura artesanal negra aun brillaba a pesar de las ultimas semanas de combate casi ininterrumpido. Las decoraciones doradas, aunque melladas y agrietadas en muchas partes, mantenían aun orgullosas las insignias y símbolos del capitulo.
Los orkos aparecieron
como un tsunami que cubría las calles. Avanzaban sin ningún orden
ni concierto, bramando, chocando las armas entre si, e incluso
algunos apartaban a los mas lentos a base de golpes, tajos o incluso
disparos. Era una visión cómica y ya conocida por los veteranos
marines de los Ángeles Olvidados. Ellos eran paladines entre los
Astartes, con cientos sino miles de años de experiencia a sus
espaldas. Conocedores de los mayores secretos del Imperio y
guardianes inamovibles de estos, daban sus vidas una y otra vez por
la seguridad de la humanidad.
Para ellos la guerra era
la fragua donde se forjaban las razas, y a través de ella se podía
conocer cualquier aspecto de ellas. Debido a esta filosofía, su
mayor dogma en el capitulo es “conoce a tu enemigo tanto como te
conoces a ti mismo”. Esto mucha veces choca con el pensar general,
pero se ha demostrado infalible en todas y cada unas de las batallas
que han librado y esta no iba a ser la excepción. Conocían a los
orkos, y sabían que no pararían hasta que no quedase nadie con vida
en aquel planeta, o por otra parte se quedasen sin liderazgo, cosa
tras la cual se sumirían en la mas absoluta anarquía hasta que otro
ocupara el cargo de líder, que no se consigue antes de haber matado
a todos los demás pretendientes al puesto.
Raphael sabia que los
kaudillos tambien tienen que mantenerse en el poder demostrando
oportunamente su fuerza, y que una simple compañía de marines
resistiera el envite de su horda era suficiente para hacerle aparecer
en escena, momento en el cual esto se acabaría mas pronto que tarde.
En realidad el templo no era de ningún interés practico, era solo
un edificio lo suficientemente grande para que los orkos creyesen que
había algo valioso en su interior. Esta táctica tenia ademas otro
beneficio: mientras los orkos centraban su fuerza principal en ellos,
el resto de las fuerzas imperiales podían llevar a cabo
contraofensivas en otros puntos mas importantes. Lo que preocupaba a
Raphael, y por eso estaba mas sombrío de lo habitual, era el
repentino corte de las comunicaciones con la flota y el corte tambien
de los suministros.
Las armas pesadas de los
devastadores ya estaban haciendo estragos entre las filas orkas, y a
ello pronto se uniría la cortina de fuego bolter de las tácticas.
Los orkos no pararon a pesar de esto, lo que acrecentaba aun mas la
teoría de que el kaudillo estaba cerca, duda que por otra parte se
disipo del todo cuando un enorme Carro de Guerra apareció a lo lejos
atropellando a todo el que se interponía en su camino.
El estruendo que se
produjo cuando los orkos chocaron con las lineas Astartes fue
terrible. Las espadas sierras activadas resonaron entre los escombros
y los marines de asalto pararon de golpe la carga con una embestida
que aplasto decenas de xenos en el proceso. Los tácticos habían
desenvainado ya sus cuchillos de combate y desenfundado sus pistolas
y se lanzaron tambien a la vorágines del combate. Tumiel y Orotiel
luchaban con sus centelleantes espadas de energía contra un grupo de
nobles que les había cargado momentos antes, despachando miembros y
cabezas con cada barrido. El corpulento Sargento Farlax se enfrentaba
a un enorme mega-noble orko blandiendo su hacha de energía con una
fiereza parecida a la de su contrincante. Mundar parecía un
torbellino de muerte entre las filas orkas realizando fintas y
quiebros con sus dos gladios, teniendo ya la armadura totalmente
cubierta de sangre. Paltor, al contrario que su hermano se movía con
una gracilidad inusitada y como un felino armado con un par de
excelentes cuchillas relámpago, atacaba con precisión allí donde
el combate era mas encarnizado. Pero la figura mas grandiosa era la
de Raphael, encima ya de una montaña de cadáveres y a cada golpe de
su poderoso martillo hacia salir por los aires a un docena de orkos.
Después fueron los nobles los que intentaron el reto de reducirle,
pero estos tambien sucumbieron a la implacable ira del capitán. Para
cuando el Kaudillo Orko llego al combate la horda orka había perdido
su empuje inicial y estaban siendo masacrados por los Astartes. El
enorme orko descendió amenazante de su transporte rodeado de su
guardia personal, orkos casi tan grandes como él enfundados en
gruesas y pesadas armaduras. Las miradas de los dos titanes guerreros
se cruzaron en medio del caos reinante. Los ojos del color de la lava
del orko relampaguearon ante los celestes ojos del capitán. Los
esfuerzos xenos se redoblaron ante la presencia directa de su líder,
y los marines se vieron una vez mas avasallados por mareas de xenos
rabiosos. El kaudillo avanzó apartando a todo orko que había en su
camino hacia Raphael, mientras este aun estaba despachando a los
últimos enemigos que le atacaban e intentando a su vez hacerse paso
hacia su némesis. Cuando la guardia llego a la altura del capitán,
fue recibida inmediatamente por una ráfaga de proyectiles de plasma
que los redujeron a simples restos de carne y metal.
- Esa era nuestra ultima descarga, aprovechala bien capitán- dijo Astrayl por el comunicador.
- Me ofende la duda sargento- respondió el capitán con una pequeña sonrisa débilmente dibujada en la boca.
El Kaudillo no se
amedrento ante la muerte de sus nobles, y cargo rugiendo contra
Raphael. Primero le lanzo un tajo con una enorme rebanadora
motorizada, que el capitán previno y se giro sobre si mismo,
desviando el ataque con su martillo y propinando al orko un fuerte
golpe en la mandíbula con el escudo. El Kaudillo perdió el
equilibrio por unos instantes, los cuales aprovecho Raphael para
asestarle un golpe de martillo en el vientre. El enorme orko cayo de
rodillas apoyado en su rebanadora, jadeando a causa del golpe.
Entonce el capitán se acerco despacio al orko y justo cuando iba a
darle el golpe de gracia, el Kaudillo activo su garra de combate y
atravesó el vientre de Raphael con absoluta facilidad. Raphael miro
conmocionado la herida, para a continuación alzar la cabeza y mirar
fijamente a los ojos de su enemigo. Lo ultimo que vio el orko antes
de morir fue la sonrisa burlona del capitán.
Raphael se arranco del
cuerpo la garra mecánica del Kaudillo y miro a los alrededores. Los
orkos huían despavoridos y los marines espaciales los perseguían y
masacraban metódicamente. De repente el cielo se ilumino con
centenares de estelas de fuego que portaban en su interior la furia
de los Ángeles Olvidados, un capitulo que a pesar de su nombre, es
mejor no olvidarles...
Como saludo inicial decir que empezare por presentaros mi capitulo marine espacial inventado, Los Ángeles Olvidados. Acompañare las diferentes partidas, relatos y listas con fotos de mi progresos en pintura, los cuales decir que como pintor no soy muy bueno, solo los pinto por que me gusta verlos al menos con tres o cuatro colores aplicados en batalla xD.
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