Pensamiento del dia:
Donde hay humanidad, hay oscuridad. Donde hay pensamiento, hay herejía. Donde hay poder, hay sufrimiento. Solo la llama purificadora de la verdad puede combatir todo esto, pero nunca esta demás llevar un millar de Astartes a tu lado para respaldarla.
Alrik Arduin, Señor del Capitulo y Gran Maestre de los Ángeles Olvidados.
domingo, 22 de septiembre de 2013
Lista 2000pts de Ángeles Olvidados
Señor del Capitulo
- Armadura Artesanal, Motocicleta
- Espada Ardiente y Escudo Eterno. 275Pts
8 Motoristas Marines Espaciales
- 2 Rifles de Gravitones 178Pts
10 Marines Tácticos
- Rifle de Fusion y Capsula de Desembarco.
- Sargento Veterano con Combi-Fusión con Arma de Energía 220Pts
10 Marines Tácticos
- Rifle de Fusion y Capsula de Desembarco.
- Sargento Veterano con Combi-Fusión con Arma de Energía 220Pts
5 Devastadores con 4 Cañones Láser
150pts
3 Centuriones Devastadores
- Cañones Grav y Amplificador Grav
- Omniscopio 260pts
Land Raider Cruzado con Cañón de
Fusión
260pts
Stormraven con Cañon de Asalto
Acoplado y Fusión Acoplado
200pts
Destacamento Aliado
Varro Tigurius
165pts
5 Exploradores con Capas y Rifles de
Francotirador
70pts
sábado, 27 de abril de 2013
Lista Ángeles Oscuros 1800pts Torneo
Esta lista es algo atípica, pero la probé varias veces con buenos resultados, cosa que en el torneo no fue muy fructífera. Cuando me pasen las fotos colgare los informes de las partidas.
Bibliotecario de N1 de adivinación con
Campo de Energía, Infravisor (señor de la guerra)
Bibliotecario de N1 de adivinación, Infravisor
3 Dreadnought con doble Cañón
automático acoplado
2 Tácticas de 10 Marines con Cañón
de Plasma y Rifle de Plasma
10 tácticos con rifle de fusión y
sargento con combi-fusión y espada de Energía en Capsula Baliza
10 tácticos con rifle de fusión y
sargento con combi-fusión y espada de Energía en Capsula
Land Speeder con lanzallamas pesado y
Cañón de Fusión
5 Devastadores con 4 Cañones Láser
5 Devastadores con 4 Cañones Láser
Linea de Defensa Aegis con Cañón
Quad
La lista es básicamente para quedarse atrás y disparar a todo lo que se mueva. Tengo suficiente para mantener a raya a monstruosas y vehículos El fallo de esta lista eran las listas de disparo enemigas especializadas, como los tau (me toco contra uno en el torneo). Las dos tácticas de las capsulas básicamente para dejarlas donde me venga bien, y el Land Speeder para caer y matar lo que pueda (o caer y no hacer nada, pero son 70pts...)
domingo, 14 de abril de 2013
miércoles, 10 de abril de 2013
Secretos y Revelaciones
Las explosiones inundaban en vestíbulo columnado que daba a la sala del trono. Todo estaba envuelto en una nube de metralla y polvo que impedía asimilar bien la situación. Alrick coloco un nuevo cargador en el bolter y volvió a echar un vistazo por la esquina. El visor le permitió ver a varios marines traidores moviéndose con rapidez de cobertura en cobertura sin dejar de disparar con precisión a su guardia personal. Apunto con una rapidez extraordinaria y apretó el gatillo cambiando de dirección el bolter levemente antes de apretarlo otra vez. Dos proyectiles salieron propulsados hacia los objetivos y ambos impactaron en la gorguera de los marines traidores, matándolos en el acto. Se había tenido que involucrar personalmente en el asalto debido a la presencia de una gran entidad disfórmica y la idea de que los marines del caos estuvieran cerca le daba una idea aproximada de lo que iba a encontrarse. En un principio no se había percibido ninguna intrusión de la disformidad en el planeta y de repente apareció, de la nada, lo que le llevo a pensar que era algún traidor que había sido recompensado por sus dioses. El veterano Gran Maestre del capitulo sabia que el único capaz de salir airoso de un combate como aquel era el.
- Tiberian, colóquense en esa columna y apoye nuestro avance. Capitán Alastor fuego de supresión a esos Aniquiladores, que no levanten la cabeza.
- Si señor.- Respondieron inmediatamente los curtidos Astartes.
Alastor dio un paso al frente enfundado en su mastodóntica armadura de exterminador y el cañón de asalto comenzó a rotar y a soltar su mortal carga. Tiberian aprovecho para posicionarse y disparar por el flanco con su rifle de plasma. La eficiente ráfaga que descargo desintegro el torso de un par de traidores, lo que obligo al resto a reposicionarse para no quedar expuestos. Justo lo que Alrick esperaba.
- ¡Avanzad mis valientes, purifiquemolos con nuestro perdón que sientan la vergüenza que sentimos por su existencia!-
- ¡Por Terra! ¡Por el Emperador!- gritaron todos al unisono.
Entonces todos abandonaron la cobertura y empezaron a correr hacia los traidores mientras vaciaban los cargadores de sus bolter. Alastor también avanzó mientras disparaba sin perder un ápice de precisión.
El combate fue corto. Los aniquiladores no pudieron hacer nada ante las armas de energía de los Angeles Olvidados que les troceaban con el mero contacto.
Los astartes observaron con repulsión a los Traidores muertos, con sus armaduras de un verdoso pálido llenas de pústulas y cuernos de retorcidas formas sobresaliendo por ella. Eran Marines de la plaga, antaño los orgullosos guerreros de la XIV Legión. Recuerdos pasados inundaron la mente de Alrick, algunos nostálgicos, de gloria, muchos de muerte y otros... de traición.
Los Ángeles Olvidados llegaron ante las grandes puertas de mármol rojizo que los separaban de la sala del trono. Alrick poso su mano sobre la fría piedra e inmediatamente la retiro, como si le hubiera hecho daño el mero contacto con ella.
- Decid a los bibliotecarios que se concentren en ocultar mi presencia. El poder que hay dentro de esta sala es muy superior al esperado- digo el Gran Maestre. Uno de los Veteranos abrió un canal con la flota y comunico la orden.
- Pero señor la Inquisición esta en órbita, es muy arriesgado que se descubra ahora.- dijo con preocupación Tiberian.
- Tranquilo hermano, tu prudencia es tu mejor rasgo, pero a veces debes dejar de lado lo seguro y jugártela Ademas, el juego del escondite con la Inquisición pone las cosas mas interesantes ¿no crees?- le tranquilizo Alrick.- Mantened esta posición y no dejéis que nadie entre.
- Si maestre.- Respondió Tiberian con resignación.
Alrick se arrodillo ante la puerta y una tenue luz se adueño de toda su imponente figura. Las puertas rojizas se estremecieron ante el poder del Maestre y se abrieron lentamente. Entonces se incorporo y se adentro en la estancia desenvainando la espada con suavidad. Las puertas volvieron a cerrarse a su paso.
El suelo estaba cubierto con una fina capa de niebla de color verdoso. Al fondo de la estancia se erguía el orgulloso trono en el que antaño reposara la autoridad del gobernador planetario, ahora ocupado por una enorme mole oculta tras una túnica desvencijada y con una mano apoyada en una enorme guadaña que desprendía un aura maligna que parecía afectar hasta a los materiales inanimados de la sala.
- Bienvenido a mi nuevo hogar, por lo que veo has revelado tu identidad, gran Kael, Primarca sin Legión, aun me pregunto por que el Emperador no te reconoció como su hijo ante todos, siempre oculto en las sombras cumpliendo las ordenes de un señor corrupto. Hermano- Dijo con sorna mientras reía.
- No esperes que tus corruptas palabras inflijan algún daño en mi alma Mortarion. Sabes perfectamente que nuestro padre tiene una misión para mi, y si eso supone no alcanzar la gloria ni el reconocimiento como tantos de vosotros, que así sea. Ahora tengo al fin mi Legión, el Emperador nos ha bendecido y somos su mayor escudo, y también su arma mas precisa e implacable contra vosotros. Mis hermanos o están durmiendo o han desaparecido en la inmensidad de la disformidad, pero aun los siento, me hablan y me suministran su sabiduría. Llegara el día de la batalla final y tu y todos tus corruptos siervos y dioses sereis borrados de la existencia o moriremos en el intento.
- Mucho rencor hallo en tus palabras y sin nosotros no tendrías razón de ser Kael. Como se puede percibir lo que esta bien si no vemos a su vez lo que esta mal. Si algo he aprendido de mis oscuros señores es que siempre habrá Caos, y a su vez siempre habrá quien se le oponga, y no me malinterpretes, prefiero que sea así Aburrido seria si no hubiera enemigos como tu con los que medirse.- Ya había abandonado el tono de sorna por uno mas sombrío.
- Me da igual Mortarion, el futuro es incierto. Pero si esta lucha a de ser eterna... que así sea. Jamas la abandonare y ten por seguro siempre intentare concluirla con vuestra destrucción.- Grito Kael mientras cargaba contra su corrupto hermano.
- No puedo estar mas de acuerdo contigo... Hermano.- Contesto mientras se levantaba del trono, indiferente ante la carga de su enemigo.
Mortarion alzo su arcano blaster de energía y disparo varias ráfagas precisas. Kael extendió una mano
y los disparos se vieron atraídos hacia ella, disipándose en cuanto entraron en contacto con ella. Mortarion se reprendió a si mismo por pensar que una simple ráfaga de "Linterna" podría hacerle cosquillas siquiera a uno de sus hermanos. Entonces se lanzo a la carga haciendo temblar el suelo con cada zancada.
La espada de Kael emitía un leve fulgor rojizo que se hizo mas intenso cuando entro en contacto contra la maligna guadaña de su adversario. Ambos empezaron a intercambiar tajos, golpes y fintas mientras a su vez intentaban atravesar las defensas psíquicas del otro. En cierto punto Kael consiguió ventaja en el aspecto marcial, y aprovechando su agilidad se deslizo debajo de la guardia del Príncipe Demonio y le hundió la espada en el vientre. Si bien la herida no era grave para un ser como el, fue suficiente para distraerlo de su lucha psíquica, lo que aprovecho Kael para concentrar su poder en la espada y hacerle realmente daño al demonio. Mortarion se desplomó hacia atrás y la guadaña se le escapo de las manos. La espada seguía incrustada en su abdomen e intento extraerla, pero esta emitía tal poder que le quemo las manos. Mortarion aulló de dolor y en su rostro apareció algo tan desconocido para el como el miedo.
- Vosotros decís que somos fanáticos sin perspectivas, pero os equivocáis. Soy alguien que confía mas en el conocimiento que en el poder de la espada. Tu sirves a unos dioses primigenios creados de nuestros mas horribles sentimientos y deseos: el odio, la venganza, la ambición. Os nutrís de todos y cada uno de nuestros defectos. Pero... ¿Que hay de nuestras virtudes? aquellas cosas que se os escapan, cosas que suenan a ilusiones y sentimentalismos pero que como acabas de comprobar os pueden infligir un gran daño si las concentro en mi psique. Se que el Emperador no es mas que un humano que fue capaz de engañar a tus amos para robarles parte de su poder, pero el sabia que había otra fuente de poder ajena a la disformidad, me mando encontrarla e investigarla, y la acabas de sentir. Hoy no podre matarte, pero relativamente pronto aprenderé a controlarla y aprenderás a temerla, pues el miedo es algo que no solo vosotros sabéis inculcar- Dijo Kael mientras los centelleantes visores de su casco emitían una luz antinatural.- Díselo a tus dioses y que se preparen... si pueden- Acto seguido asió la espada, todavía clavada en el vientre del demonio, y concentro todo su poder en ella. El corrupto cuerpo empezó a estremecerse entre convulsiones.
- ¡No sabes a que te enfrentas si piensas que tus nuevos poderes preocuparan a mis dioses!- Grito Mortarion mientras sentía que perdía la conexión con el plano material.
Observo por un instante la locura que era la disformidad a través de la pequeña grieta por la que había desaparecido Mortarion. Sintió como el sentimiento que emitía el empíreo era una mezcla de temor y odio por partes iguales. Kael envaino la espada con indiferencia y mientras se encaminaba hacia la puerta supo en lo mas recóndito de su ser que lo que acababa de ocurrir traería consecuencias, a lo mejor había manifestado demasiado pronto su nuevo poder, pero otro pensamiento le tranquilizaba. La disformidad le temía y eso era mas de lo que se podía pedir...
-
- Tiberian, colóquense en esa columna y apoye nuestro avance. Capitán Alastor fuego de supresión a esos Aniquiladores, que no levanten la cabeza.
- Si señor.- Respondieron inmediatamente los curtidos Astartes.
Alastor dio un paso al frente enfundado en su mastodóntica armadura de exterminador y el cañón de asalto comenzó a rotar y a soltar su mortal carga. Tiberian aprovecho para posicionarse y disparar por el flanco con su rifle de plasma. La eficiente ráfaga que descargo desintegro el torso de un par de traidores, lo que obligo al resto a reposicionarse para no quedar expuestos. Justo lo que Alrick esperaba.
- ¡Avanzad mis valientes, purifiquemolos con nuestro perdón que sientan la vergüenza que sentimos por su existencia!-
- ¡Por Terra! ¡Por el Emperador!- gritaron todos al unisono.
Entonces todos abandonaron la cobertura y empezaron a correr hacia los traidores mientras vaciaban los cargadores de sus bolter. Alastor también avanzó mientras disparaba sin perder un ápice de precisión.
El combate fue corto. Los aniquiladores no pudieron hacer nada ante las armas de energía de los Angeles Olvidados que les troceaban con el mero contacto.
Los astartes observaron con repulsión a los Traidores muertos, con sus armaduras de un verdoso pálido llenas de pústulas y cuernos de retorcidas formas sobresaliendo por ella. Eran Marines de la plaga, antaño los orgullosos guerreros de la XIV Legión. Recuerdos pasados inundaron la mente de Alrick, algunos nostálgicos, de gloria, muchos de muerte y otros... de traición.
Los Ángeles Olvidados llegaron ante las grandes puertas de mármol rojizo que los separaban de la sala del trono. Alrick poso su mano sobre la fría piedra e inmediatamente la retiro, como si le hubiera hecho daño el mero contacto con ella.
- Decid a los bibliotecarios que se concentren en ocultar mi presencia. El poder que hay dentro de esta sala es muy superior al esperado- digo el Gran Maestre. Uno de los Veteranos abrió un canal con la flota y comunico la orden.
- Pero señor la Inquisición esta en órbita, es muy arriesgado que se descubra ahora.- dijo con preocupación Tiberian.
- Tranquilo hermano, tu prudencia es tu mejor rasgo, pero a veces debes dejar de lado lo seguro y jugártela Ademas, el juego del escondite con la Inquisición pone las cosas mas interesantes ¿no crees?- le tranquilizo Alrick.- Mantened esta posición y no dejéis que nadie entre.
- Si maestre.- Respondió Tiberian con resignación.
Alrick se arrodillo ante la puerta y una tenue luz se adueño de toda su imponente figura. Las puertas rojizas se estremecieron ante el poder del Maestre y se abrieron lentamente. Entonces se incorporo y se adentro en la estancia desenvainando la espada con suavidad. Las puertas volvieron a cerrarse a su paso.
El suelo estaba cubierto con una fina capa de niebla de color verdoso. Al fondo de la estancia se erguía el orgulloso trono en el que antaño reposara la autoridad del gobernador planetario, ahora ocupado por una enorme mole oculta tras una túnica desvencijada y con una mano apoyada en una enorme guadaña que desprendía un aura maligna que parecía afectar hasta a los materiales inanimados de la sala.
- Bienvenido a mi nuevo hogar, por lo que veo has revelado tu identidad, gran Kael, Primarca sin Legión, aun me pregunto por que el Emperador no te reconoció como su hijo ante todos, siempre oculto en las sombras cumpliendo las ordenes de un señor corrupto. Hermano- Dijo con sorna mientras reía.
- No esperes que tus corruptas palabras inflijan algún daño en mi alma Mortarion. Sabes perfectamente que nuestro padre tiene una misión para mi, y si eso supone no alcanzar la gloria ni el reconocimiento como tantos de vosotros, que así sea. Ahora tengo al fin mi Legión, el Emperador nos ha bendecido y somos su mayor escudo, y también su arma mas precisa e implacable contra vosotros. Mis hermanos o están durmiendo o han desaparecido en la inmensidad de la disformidad, pero aun los siento, me hablan y me suministran su sabiduría. Llegara el día de la batalla final y tu y todos tus corruptos siervos y dioses sereis borrados de la existencia o moriremos en el intento.
- Mucho rencor hallo en tus palabras y sin nosotros no tendrías razón de ser Kael. Como se puede percibir lo que esta bien si no vemos a su vez lo que esta mal. Si algo he aprendido de mis oscuros señores es que siempre habrá Caos, y a su vez siempre habrá quien se le oponga, y no me malinterpretes, prefiero que sea así Aburrido seria si no hubiera enemigos como tu con los que medirse.- Ya había abandonado el tono de sorna por uno mas sombrío.
- Me da igual Mortarion, el futuro es incierto. Pero si esta lucha a de ser eterna... que así sea. Jamas la abandonare y ten por seguro siempre intentare concluirla con vuestra destrucción.- Grito Kael mientras cargaba contra su corrupto hermano.
- No puedo estar mas de acuerdo contigo... Hermano.- Contesto mientras se levantaba del trono, indiferente ante la carga de su enemigo.
Mortarion alzo su arcano blaster de energía y disparo varias ráfagas precisas. Kael extendió una mano
y los disparos se vieron atraídos hacia ella, disipándose en cuanto entraron en contacto con ella. Mortarion se reprendió a si mismo por pensar que una simple ráfaga de "Linterna" podría hacerle cosquillas siquiera a uno de sus hermanos. Entonces se lanzo a la carga haciendo temblar el suelo con cada zancada.
La espada de Kael emitía un leve fulgor rojizo que se hizo mas intenso cuando entro en contacto contra la maligna guadaña de su adversario. Ambos empezaron a intercambiar tajos, golpes y fintas mientras a su vez intentaban atravesar las defensas psíquicas del otro. En cierto punto Kael consiguió ventaja en el aspecto marcial, y aprovechando su agilidad se deslizo debajo de la guardia del Príncipe Demonio y le hundió la espada en el vientre. Si bien la herida no era grave para un ser como el, fue suficiente para distraerlo de su lucha psíquica, lo que aprovecho Kael para concentrar su poder en la espada y hacerle realmente daño al demonio. Mortarion se desplomó hacia atrás y la guadaña se le escapo de las manos. La espada seguía incrustada en su abdomen e intento extraerla, pero esta emitía tal poder que le quemo las manos. Mortarion aulló de dolor y en su rostro apareció algo tan desconocido para el como el miedo.
- Vosotros decís que somos fanáticos sin perspectivas, pero os equivocáis. Soy alguien que confía mas en el conocimiento que en el poder de la espada. Tu sirves a unos dioses primigenios creados de nuestros mas horribles sentimientos y deseos: el odio, la venganza, la ambición. Os nutrís de todos y cada uno de nuestros defectos. Pero... ¿Que hay de nuestras virtudes? aquellas cosas que se os escapan, cosas que suenan a ilusiones y sentimentalismos pero que como acabas de comprobar os pueden infligir un gran daño si las concentro en mi psique. Se que el Emperador no es mas que un humano que fue capaz de engañar a tus amos para robarles parte de su poder, pero el sabia que había otra fuente de poder ajena a la disformidad, me mando encontrarla e investigarla, y la acabas de sentir. Hoy no podre matarte, pero relativamente pronto aprenderé a controlarla y aprenderás a temerla, pues el miedo es algo que no solo vosotros sabéis inculcar- Dijo Kael mientras los centelleantes visores de su casco emitían una luz antinatural.- Díselo a tus dioses y que se preparen... si pueden- Acto seguido asió la espada, todavía clavada en el vientre del demonio, y concentro todo su poder en ella. El corrupto cuerpo empezó a estremecerse entre convulsiones.
- ¡No sabes a que te enfrentas si piensas que tus nuevos poderes preocuparan a mis dioses!- Grito Mortarion mientras sentía que perdía la conexión con el plano material.
Observo por un instante la locura que era la disformidad a través de la pequeña grieta por la que había desaparecido Mortarion. Sintió como el sentimiento que emitía el empíreo era una mezcla de temor y odio por partes iguales. Kael envaino la espada con indiferencia y mientras se encaminaba hacia la puerta supo en lo mas recóndito de su ser que lo que acababa de ocurrir traería consecuencias, a lo mejor había manifestado demasiado pronto su nuevo poder, pero otro pensamiento le tranquilizaba. La disformidad le temía y eso era mas de lo que se podía pedir...
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jueves, 21 de marzo de 2013
miércoles, 20 de marzo de 2013
Land Raider Cruzado "Vae Victis" y Land Speeder "Halcon 1"
Aquí mis nuevas adquisiciones... La calidad no es la mejor, pero cuando tenga una cámara decente las cambio y ademas añado las fotos del ejercito entero...
martes, 19 de marzo de 2013
Supremo Gran Maestre del Capitulo Alrik Arduin
Actual Señor del Capítulo de los Ángeles Olvidados. No se sabe nada de el
anteriormente al M37, momento en el que se hizo cargo del mando del
capítulo. Pero desde entonces a comandado a los Ángeles Olvidados
de forma efectiva e implacable, llevando a sus hombres de victoria en
victoria. Es un personaje oscuro, pero se ha revelado como una de las
mayores esperanzas del Imperio.
Historia
no oficial: Alrik Arduin es en realidad el gran primarca de la perdida Segunda Legión. Antes incluso de los acontecimientos ocurridos
durante la Herejia, Alrik fue acusado falsamente de traidor al
Emperador por Lion por los acontecimientos acaecidos durante la
anexión del planeta Kaladrian, cerca del halo de estrellas. Alrik supo después, durante la herejía, que fueron los Portadores de la Palabra los que lo tramaron todo. Lucho contra las fuerzas traidoras con las pocas tropas
que se negaron a ser reasignadas a otras legiones y le permanecieron
fiel, siempre con la duda sobre la lealtad de Lion. Hizo esas
acusaciones por el bien del Imperio o fueron fruto de la
conspiración. Alrik siguió investigando a los Ángeles Oscuros, y
cuando vio que tomaron parte del emperador se le disipo toda duda,
hasta que ocurrió la catástrofe de Caliban. Las dudas volvieron, y
ya pasada toda la guerra y con la desaparición paulatina de los
primarcas, se adentro en la sala del trono dorado sin ser detectado y
allí recibió las ultimas ordenes de su amado padre, quien se dio
cuenta que su hijo no era un traidor. Salio de allí con el único
propósito de defender al Imperio desde el anonimato, pues ya no
necesitaban primarcas, sino héroes de carne y hueso que realzaran la
poca esperanza que le quedaba a la humanidad. El esperaría la vuelta
de sus hermanos y los conduciría en la ultima batalla contra el
Caos. Pero aun perdura en su alma la duda sobre Lion, pues la
información que a logrado recabar no hace mas que echar mas
oscuridad sobre el tema.
Comportamiento
Son
un Capítulo aun mas reservado si cabe que los Ángeles Oscuros y
evitan colaborar con el resto de fuerzas Astartes. Su fuerza de
bibliotecarios es muy escasa, y raramente pueden desplegar un
bibliotecario en cada fuerza de combate. Debido a su numero son
capaces de desplegar una gran cantidad de tropas, aunque suelen
operar en grupos reducidos y solo las reúnen en ocasiones de extrema
necesidad debido a la intensa vigilancia que la Inquisición mantiene
sobre ellos. Se especula que su numero puede llegar a superar los
diez mil efectivos, superando a las antiguas legiones, así que sea
quien sea el que los protege dentro del seno del Imperio, sabe que
puede disponer de la mayor fuerza de combate unificada de la galaxia.
Debido
a su naturaleza errante, prefieren las tácticas de ataque quirúrgico
con despliegues en Cápsulas y Exterminadores y ataques relámpago
con escuadrones de Motoristas y Land Speeder. Estas tácticas hacen
que la batalla sea encarnizada y frenética, pero rápida, pudiendo
redesplegarse después en otro teatro operativo.
Son
un capitulo que lucha sus batallas solo, y que jamas pide apoyo a
ningún otro capitulo. Sin embargo, acude en ayuda de quien lo
necesita y al contrario que el resto de capítulos no perdonados, la
caza de los caídos no es su máxima prioridad. No se sabe a ciencia
cierta cual es el motivo, ya que, aunque el circulo interior lo
niegue entre sus filas, los Ángeles Olvidados son poseedores del
“Secreto. Se dedican a perseguir a los enemigos del emperador, a
combatirlos allá donde vayan, llegando a adentrarse en el ojo del
terror en varias ocasiones persiguiendo a su presa y saliendo
totalmente victoriosos y sin un atisbo de corrupción en sus almas.
Son tambien una valiosa fuerza de defensa, ya que gracias a su
numero, experiencia, resistencia y velocidad son capaces de aportar
su valioso apoyo en cualquier parte del imperio, de hay que hayan
luchado contra todas las Cruzadas Negras que se han lanzado contra el
imperio y en casi todos los conflictos importantes desde su
fundación.
Conflictos
Conocidos
Cruzadas
Negras: desde la 6ª hasta la actual 13ª
Guerra
de Badab: Capitulo “Oficial” Completo
Cruzada
de los mundos de Sabbat: Ala de Condenación “Oficial”
3ª
Guerra por Armaggedon: 4 Compañias
Cruzada
de Damocles: 2 Compañias
Cruzada
Helicana: 7 Compañias
2ª
Guerra Tiránida: Capitulo “Oficial” Completo
3ª
Guerra Tiránida: Capitulo “Oficial” Completo
Asedio
de Vraks: 1 compañía
Guerra
contra el Waaagh Garaghak: Capitulo “Oficial” Completo
Renacimiento
Cuando
Martiax murió, el capítulo no supo a quien elegir como sustituto
debido a su corta vida, y durante 400 años el capítulo estuvo sin
un mando claro y las compañías actuaron de forma independiente. A
finales del M36 durante una reunión del capitulo entero para elegir
de una vez por todas al Señor del Capitulo, una nave enorme, una
antigua barcaza de batalla de la época de la Gran Cruzada, apareció
en los monitores. Cuando se acercaron observaron el nombre inscrito
en blanco sobre el negro casco: “Castigo Eterno”. La gran barcaza
envió una pequeña nave de embajada y hubo una reunión entre las
dos partes. Nadie sabe de lo que hablaron y quienes son los
propietarios de dicha nave, pero fuese lo que fuese, desde aquel día
el capítulo cambio sus colores sustituyendo el azul por el negro, se
empezaron a ver bibliotecarios, aunque escasos, entre sus fuerzas y
se rebautizaron como los Ángeles Olvidados. También desde aquel día
han sido gobernados por el actual Señor del Capítulo Alrik Arduin,
demostrando ser un general excelente y un más que extraordinario
guerrero. También desde aquel día se han dedicado tambien a la caza
de los caídos (a pesar de que extrañamente no es su prioridad),
aunque se sabe que los Ángeles oscuros no han sido los que les han
revelado el secreto. El Ala de Condenación y el Ala de Halcón se
han convertido en compañías tan grandes como capítulos, aunque
actúan en grupos del tamaño estándar repartidos por toda la
galaxia a la caza de los enemigos del Imperio.
Comienzos
El
capitulo entro en acción por primera vez a mediados del M36 con el
nombre de los Ángeles Celestiales. Fueron desplegados en un sistema
cercano de ojo del terror para detener a una partida de guerra de
Marines espaciales del Caos de los Lobos Oscuros de Skyrar que
operaba en la zona. Cuando entraron en contacto con los traidores en
el segundo planeta del sistema Jaggafall, inmediatamente se lanzaron
al ataque. Mientras las Barcazas de Combate entablaban combate con la
flota enemiga, el señor del capitulo Martiax lideró a su capitulo
en un asalto orbital contra las huestes del Caos que atacaban la
ciudad colmena principal del planeta. Los regimientos de defensa de
la guardia imperial que ya estaban al limite de su resistencia, redoblaron sus esfuerzos al ver los haces de luces descendiendo desde el cielo e impactando
entre los herejes. Los Ángeles Celestiales
crearon un perímetro de contención y pararon en seco la carga
traidora. Poco después los cazas atmosféricos aparecieron en los
cielos y empezaron a bombardear con precisión quirúrgica las
posiciones enemigas. Las Thunderhawk desembarcaron en la retaguardia
al Ala de Halcón y estos comenzaron a asaltar las posiciones
artilleras. El Ala de Condenación pareció teletransportada rodeando
a la élite que protegía al Señor del Caos y los empezó a eliminar
sistemáticamente liderados por el implacable Martiax. Los dos
señores se encontraron en medio del frenético combate y sin mediar
palabra empezaron a intercambiar tajos y fintas. El combate fue muy
igualado al principio, pero la falta de experiencia de Martiax se
empezó a notar frente al ya curtido Señor del caos. Cada vez le
costaba mas detener los ataques y llego un momento en el que estaba
luchando por su vida... El señor del caos, notando ya la flaqueza de
su enemigo se confió y se puso totalmente a la ofensiva, cosa que
aprovecho Martiax en cuanto pudo para desarmar a su enemigo y ponerlo
de rodillas de un cabezazo. El Señor del Capitulo alzo su hoja para
ajusticiar al hereje, pero de repente una espada apareció a través
de su pecho. Martiax se volvió y mato de un tajo al traidor que
había intentado matarlo, aunque le sorprendía enormemente que tal
herida no lo hubiera conseguido. Se volvió aun sorprendido para
acabar con lo que había empezado, pero el señor del caos había
aprovechado la distracción para recuperar su arma y cuando Martiax
se dio la vuelta este le decapito de un preciso barrido de su hacha.
Su cuerpo se desplomo sin vida al instante. Los exterminadores de su
guardia cargaron contra el comandante traidor y lo redujeron a una
pulpa informe a base de golpes de sus martillos y puños, vengando
así a su señor.
Fue
una batalla corta y sangrienta, pero no hubo demasiadas bajas entre
los Astartes. Pero cuando los apotecarios fueron a extraer los
órganos progenoidoes, quedaron sorprendidos. Algunos Astartes
presentaban heridas que los hubieran matado en el acto, como impactos
directos de cañones láser o cuerpos partidos en dos. Estos Marines
seguían conscientes aun habiendo perdido la mayor parte de la sangre
de su cuerpo, seguían respirando aun teniendo todos sus órganos
internos destrozados... Cuando los apotecarios iban a operarles las
extremidades se volvían a unir, los órganos se regeneraban al
instante y los huesos se soldaban en el acto. En menos de media hora
todos los Astartes heridos ya estaban totalmente curados.
Los
apotecarios que atendieron el cuerpo de su señor se frustraron al
ver que este era el único que no se recuperaba, y procedieron
doloridos a la extracción se su semilla.
El
capitulo quedo extrañado ante los acontecimientos ocurridos en
Jaggafall y los apotecarios se afanaron en comprender y estudiar el
“don” del que son poseedores. A lo largo de las siguientes
campañas descubrieron que la única forma posible de morir era que
les cortaran la cabeza o que les desintegraran completamente en el
acto. Experimentos posteriores demostraron que sus poderes no se
debían a ninguna mutación física y que tenían una resistencia
superior a la disformidad, pero no tenían control sobre ella, de ahí
la ausencia de bibliotecarios en el capitulo. A causa de esta
supuesta inmortalidad, el capitulo empezó a crecer por encima de los
limites permitidos y se vio obligado a desperdigar mucho las fuerzas
sobrantes con el fin de evadir los controles de la Inquisición. En
numerosas ocasiones se formularon peticiones de información al
Mechanicus, pero solo obtenían por respuesta envíos secretos de
equipo y vehículos, sobre todo armaduras de Exterminador y
Servoarmaduras del ultimo modelo con un refuerzo adicional en el
cuello: la MKVIII Errant. También recibían las naves necesarias
para mantener la movilidad de sus efectivos. Debido a esto los
Ángeles Celestiales sospechan no solo que saben lo que les ocurre y
por que, sino que también hay alguien mas poderoso dentro del
imperio que les ayuda en secreto y a fin de mantenerlos callados les
sobornan con el tan necesario equipo para su ascendente numero.
Creación
Los
Ángeles Olvidados son un Capitulo de Marines Espaciales creado
durante la 21ª fundación, la “Fundación Maldita”. El Adeptus
Mechanicus utilizo para su creación una semilla genética
desconocida y modificada con procedimientos que solo los
tecnosacerdotes conocen, y ocultan...
Cuando
el Adeptus Mechanicus anuncio a los Ángeles oscuros que el capitulo estaba emparentado con ellos. Estos los admitieron y compartieron con ellos la
organización y recursos, pero no les revelaron los secretos del
pasado que tanto les preocupan. Los Ángeles Celestiales se fueron
formando de entre los aspirantes de los mundos de reclutamiento de los capitulos hermanos y fueron
entrenados bajo tutela de estos. Es un capitulo sin planeta base, así que su flota es su casa capitular y llevan un sistema de reclutamiento muy parecido al de los Templarios Negros. Después de 500 años estuvieron
preparados y totalmente equipados por el Mechanicus, dispuestos a
demostrar su valía.
Furia Angelical
La noche había dado paso
a una mañana soleada, el cielo teñido de rojo, la tierra teñida de
sangre...
El capitán Raphael se
preguntaba cuando volverían a atacar los orkos, y cuanto tiempo más
aguantarían. Llevaban dos semanas resistiendo contra la interminable
marea verde, y hace poco se había perdido la conexión con la flota.
Hasta ahora les habían mantenido a raya con fuego sostenido de
bolter, pero las municiones empezaban a escasear y pronto se verían
involucrados en un cuerpo a cuerpo brutal en el cual si que tendrían
bajas autenticas.
Raphael activo sus armas,
y el martillo trueno y el escudo tormenta zumbaron y destellaron con
leve fulgor azul. Sus hermanos tambien estaban ya revisando sus armas
ante el inminente ataque que se avecinaba, ya precedido por un
ensordecedor coro de rugidos y redoble de tambores. Las escuadras
devastadoras Astayl y Traliwan ya tenían dispuestas sus armas
pesadas en los diferentes balcones del templo. Las escuadras de
asalto Mundar y Paltor, ya desechados los retropropulsores por falta
de combustible, aguardaban entre los escombros preparados para
contraatacar en el momento adecuado y añadir su gran experiencia en
el cuerpo a cuerpo a la lucha. Las escuadras tácticas aguardaban
atrincherados en sus posiciones, observando el horizonte con actitud
solemne, sabiendo que su destino podía estar cerca.
Un sonido ya familiar
empezó a sonar en el aire, y nadie se extraño cuando multitud de
explosiones empezaron a rodearles desparramando tierra, escombros y
asfalto por igual.
- Suerte que los orkos no son conocidos por su puntería- comento el sargento Tumiel.
- Solo lo hacen para impresionar, aparte de que les gusta como suenan las armas al disparar...- le respondió el sargento Orotiel a través del comunicador.
- En eso ultimo nos parecemos bastante ¿no creéis?- dijo con tono burlón Traliwan mientras miraba impaciente a través de la mirilla de su bolter pesado.
- Espero que tu puntería al menos sea mejor que la suya- comento tambien de broma Tumiel, aunque sabia perfectamente que Traliwan era el mejor tirador de la compañía.
- ¿Dices entonces que todas las veces que te he salvado la vida han sido por gracia divina?- Contesto el Sargento devastador.
- No, solo digo que tienes mas suerte que un Ratling al que invitan a un banquete- Dijo Tumiel mientras el comunicador se inundaba de carcajadas.
- Hermanos atentos por favor, los orkos están cerca. No nos podemos distraer- dijo Orotiel intentando que sus hermanos se concentrasen en la misión.
- Haced caso a vuestro hermano, aunque si practicase con la espada mas que con los libros no tendríamos que recogerle siempre de entre los cadáveres- comento Paltor mientras se quitaba de encima un trozo de escombro que por un momento le había sepultado. Se oyó el inconfundible gruñido de Orotiel por el comunicador.
Todos se callaron cuando
una lluvia de proyectiles directos barrio las posiciones Astartes.
Todos se pusieron a cubierto mientras los devastadores buscaban el
origen de tal andanada.
- Saqueadores en el edifico D4K Oeste, azotea, escuadras apunten- Dijo Astrayl mientras apuntaba con su signum a dicha posición.- ¡Fuego!
Inmediatamente una mezcla
de proyectiles explosivos y de energía barrieron la posición
designada con una precisión mortal. El edificio acabo derrumbándose
ante tal acometida, con los orkos aun en el interior. Esto provoco un
sonido muy diferente al esperado de un edifico cayéndose, ya que fue
un enorme rugido el que surgió de entre los escombros. Al instante
ese rugido rodeo a los Marines por todas las direcciones.
- Hermanos... aquí vienen. Creo que no hace falta deciros lo que tenéis que hacer, ya sois mayorcitos- Dijo el capitán mientras subía por un escombro y se colocaba erguido delante de todos sus hombres. Su armadura artesanal negra aun brillaba a pesar de las ultimas semanas de combate casi ininterrumpido. Las decoraciones doradas, aunque melladas y agrietadas en muchas partes, mantenían aun orgullosas las insignias y símbolos del capitulo.
Los orkos aparecieron
como un tsunami que cubría las calles. Avanzaban sin ningún orden
ni concierto, bramando, chocando las armas entre si, e incluso
algunos apartaban a los mas lentos a base de golpes, tajos o incluso
disparos. Era una visión cómica y ya conocida por los veteranos
marines de los Ángeles Olvidados. Ellos eran paladines entre los
Astartes, con cientos sino miles de años de experiencia a sus
espaldas. Conocedores de los mayores secretos del Imperio y
guardianes inamovibles de estos, daban sus vidas una y otra vez por
la seguridad de la humanidad.
Para ellos la guerra era
la fragua donde se forjaban las razas, y a través de ella se podía
conocer cualquier aspecto de ellas. Debido a esta filosofía, su
mayor dogma en el capitulo es “conoce a tu enemigo tanto como te
conoces a ti mismo”. Esto mucha veces choca con el pensar general,
pero se ha demostrado infalible en todas y cada unas de las batallas
que han librado y esta no iba a ser la excepción. Conocían a los
orkos, y sabían que no pararían hasta que no quedase nadie con vida
en aquel planeta, o por otra parte se quedasen sin liderazgo, cosa
tras la cual se sumirían en la mas absoluta anarquía hasta que otro
ocupara el cargo de líder, que no se consigue antes de haber matado
a todos los demás pretendientes al puesto.
Raphael sabia que los
kaudillos tambien tienen que mantenerse en el poder demostrando
oportunamente su fuerza, y que una simple compañía de marines
resistiera el envite de su horda era suficiente para hacerle aparecer
en escena, momento en el cual esto se acabaría mas pronto que tarde.
En realidad el templo no era de ningún interés practico, era solo
un edificio lo suficientemente grande para que los orkos creyesen que
había algo valioso en su interior. Esta táctica tenia ademas otro
beneficio: mientras los orkos centraban su fuerza principal en ellos,
el resto de las fuerzas imperiales podían llevar a cabo
contraofensivas en otros puntos mas importantes. Lo que preocupaba a
Raphael, y por eso estaba mas sombrío de lo habitual, era el
repentino corte de las comunicaciones con la flota y el corte tambien
de los suministros.
Las armas pesadas de los
devastadores ya estaban haciendo estragos entre las filas orkas, y a
ello pronto se uniría la cortina de fuego bolter de las tácticas.
Los orkos no pararon a pesar de esto, lo que acrecentaba aun mas la
teoría de que el kaudillo estaba cerca, duda que por otra parte se
disipo del todo cuando un enorme Carro de Guerra apareció a lo lejos
atropellando a todo el que se interponía en su camino.
El estruendo que se
produjo cuando los orkos chocaron con las lineas Astartes fue
terrible. Las espadas sierras activadas resonaron entre los escombros
y los marines de asalto pararon de golpe la carga con una embestida
que aplasto decenas de xenos en el proceso. Los tácticos habían
desenvainado ya sus cuchillos de combate y desenfundado sus pistolas
y se lanzaron tambien a la vorágines del combate. Tumiel y Orotiel
luchaban con sus centelleantes espadas de energía contra un grupo de
nobles que les había cargado momentos antes, despachando miembros y
cabezas con cada barrido. El corpulento Sargento Farlax se enfrentaba
a un enorme mega-noble orko blandiendo su hacha de energía con una
fiereza parecida a la de su contrincante. Mundar parecía un
torbellino de muerte entre las filas orkas realizando fintas y
quiebros con sus dos gladios, teniendo ya la armadura totalmente
cubierta de sangre. Paltor, al contrario que su hermano se movía con
una gracilidad inusitada y como un felino armado con un par de
excelentes cuchillas relámpago, atacaba con precisión allí donde
el combate era mas encarnizado. Pero la figura mas grandiosa era la
de Raphael, encima ya de una montaña de cadáveres y a cada golpe de
su poderoso martillo hacia salir por los aires a un docena de orkos.
Después fueron los nobles los que intentaron el reto de reducirle,
pero estos tambien sucumbieron a la implacable ira del capitán. Para
cuando el Kaudillo Orko llego al combate la horda orka había perdido
su empuje inicial y estaban siendo masacrados por los Astartes. El
enorme orko descendió amenazante de su transporte rodeado de su
guardia personal, orkos casi tan grandes como él enfundados en
gruesas y pesadas armaduras. Las miradas de los dos titanes guerreros
se cruzaron en medio del caos reinante. Los ojos del color de la lava
del orko relampaguearon ante los celestes ojos del capitán. Los
esfuerzos xenos se redoblaron ante la presencia directa de su líder,
y los marines se vieron una vez mas avasallados por mareas de xenos
rabiosos. El kaudillo avanzó apartando a todo orko que había en su
camino hacia Raphael, mientras este aun estaba despachando a los
últimos enemigos que le atacaban e intentando a su vez hacerse paso
hacia su némesis. Cuando la guardia llego a la altura del capitán,
fue recibida inmediatamente por una ráfaga de proyectiles de plasma
que los redujeron a simples restos de carne y metal.
- Esa era nuestra ultima descarga, aprovechala bien capitán- dijo Astrayl por el comunicador.
- Me ofende la duda sargento- respondió el capitán con una pequeña sonrisa débilmente dibujada en la boca.
El Kaudillo no se
amedrento ante la muerte de sus nobles, y cargo rugiendo contra
Raphael. Primero le lanzo un tajo con una enorme rebanadora
motorizada, que el capitán previno y se giro sobre si mismo,
desviando el ataque con su martillo y propinando al orko un fuerte
golpe en la mandíbula con el escudo. El Kaudillo perdió el
equilibrio por unos instantes, los cuales aprovecho Raphael para
asestarle un golpe de martillo en el vientre. El enorme orko cayo de
rodillas apoyado en su rebanadora, jadeando a causa del golpe.
Entonce el capitán se acerco despacio al orko y justo cuando iba a
darle el golpe de gracia, el Kaudillo activo su garra de combate y
atravesó el vientre de Raphael con absoluta facilidad. Raphael miro
conmocionado la herida, para a continuación alzar la cabeza y mirar
fijamente a los ojos de su enemigo. Lo ultimo que vio el orko antes
de morir fue la sonrisa burlona del capitán.
Raphael se arranco del
cuerpo la garra mecánica del Kaudillo y miro a los alrededores. Los
orkos huían despavoridos y los marines espaciales los perseguían y
masacraban metódicamente. De repente el cielo se ilumino con
centenares de estelas de fuego que portaban en su interior la furia
de los Ángeles Olvidados, un capitulo que a pesar de su nombre, es
mejor no olvidarles...
Como saludo inicial decir que empezare por presentaros mi capitulo marine espacial inventado, Los Ángeles Olvidados. Acompañare las diferentes partidas, relatos y listas con fotos de mi progresos en pintura, los cuales decir que como pintor no soy muy bueno, solo los pinto por que me gusta verlos al menos con tres o cuatro colores aplicados en batalla xD.
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